Archive for diciembre, 2011


La unificación regional, ha sido el punto clave para países latinoamericanos que necesitan independizarse de las potencias comerciales (Estados Unidos, Europa), quienes a pesar de la deformación que suscita su economía, se han logrado mantener durante años.  

Para lograr una integración regional, se necesita la constante supervisión, evaluación y control de las políticas y normas técnicas derivadas de los esquemas de integración, con el fin de tener un orden al momento de  llevar acabo cada uno de los objetivos formulados y acordados entre las partes.

Las posibles controversias que una integración económica presenta, depende de los paradigmas de interacción: En primer lugar aquel Estado que desea negociar justamente y mantiene el hábito de pensar en la relación ganar-ganar, orientado a satisfacer tantos las necesidades de su nación, como la de su copartícipe.

En segundo lugar aquel Estado que sólo se encarga de velar sus intereses e ignora la necesidad y/o situación de su homólogo, un negociante ganar-perder; y finalmente aquel que por querer ser agradable y crear empatía, despilfarra lo que genera, se enfoca en lo que no es prioritario y termina dejándose guiar por el hábito perder-perder, he ahí cuando ocurre la eventual denuncia en los acuerdos de integración. Aunado a esto, el tema de las ideologías también incide, tanto o más que las políticas comerciales, y es una de las primeras causas de la disolución.

Ahora bien, las desgravaciones arancelarias han originado un gran alcance para la libre circulación de bienes y servicios, como es el Acuerdo de Complementación Económica Chile-Venezuela vigente desde el 1 de julio del año 1993, negociado bajo el contexto de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).

Dicha integración se encuentra destinada a la reducción arancelaria de productos mutuamente acordados y posiblemente modificados entre los consignatarios, facilitando el intercambio comercial entre Chile y Venezuela.

El reto que toma cada Estado al adherirse al Acuerdo de Complementación Económica se enfoca básicamente en el cumplimiento de las pautas exigidas por los miembros: salvaguardar el mercado nacional, abastecer las necesidades de la nación, manteniendo reciprocidad y transparencia entre las partes al momento del intercambio comercial, sin generar desequilibrios en la balanza de pagos, además de promover nuevas ideas para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), fomentando las inversiones.

Si bien es cierto, que la integración regional es originada con el fin de fortalecer lazos social, político y económico entre los países, también lo es el hecho de que pueden generar las siguientes amenazas:

  • Déficit en la balanza comercial, por la deficiente distribución del capital, y la falta de organización de los porcentajes arancelarios pautados.
  • En caso que la balanza de pagos de cualquiera de los signatarios se encuentre desestabilizada, se le atribuirá un plazo de hasta 1 año, para que adopten las medidas necesarias.
  • Prácticas desleales en el comercio, como dumping, sin embargo, se acepta que el Estado afectado pueda imponer derechos antidumping, compensatorios o sobretasas ad-valorem.

El Acuerdo presenta una serie de porcentajes arancelarios para determinados productos desde el año 1993 hasta el año 1999, posterior  a esto, se incluyeron otros productos que difieren en los años de reducción arancelaria y serán a partir de 1999 hasta el año en que queden libres de aranceles.

Igualmente, esta forma de integración regional impacta rigurosamente en la economía de los países que la suscriben, no sólo por el desequilibrio comercial que puedan tener, sino por el establecimiento de normas ambiguas que puedan surgir, es decir, la doble interpretación que pueda tener unas de las reglas, y sí esto sucede, el mismo, crea una desviación del comercio en lo que se desea hacer, lo que se quiere lograr, e incluso a quienes debe beneficiar. Por otro lado,  la diferencia de porcentajes preferenciales, que cada una de los Estados negocia para la reducción arancelaria, también crea inestabilidad, es decir,  debería haber simetría en las atribuciones que en este caso Chile le otorga a Venezuela y viceversa.

Según lo establecido en el Acuerdo de Complementación Económica Chile – Venezuela. ACE No 23, Chile dispone ante Venezuela reducciones acorde con el porcentaje arancelario que el producto posee, mientras que Venezuela dispone ante Chile reducciones por encima de la media de lo que realmente vale el producto a importar, suprimiendo el valor del producto nacional y obsequiándolo al país socio (Chile), quien ciertamente recibe mayor beneficio.

En definitiva, una forma real de integración regional, se mantendrá en el tiempo, sólo cuando los países miembros tomen la iniciativa de dialogar cada una de sus necesidades y juntos puedan combinar y establecer objetivos concretos.

 

Glojuri Rodríguez                                                                                                 T.S.U. Comercio Exterior                                                                                                           Universidad Simón Bolívar

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Países miembros del Tratado: Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua.

Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador y Nicaragua en la década de los años sesenta decidieron unificar sus economías e impulsar de forma conjunta el desarrollo de Centroamérica para así mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, es por ello que se creó el Mercado Común Centroamericano (MCCA) a través del Tratado General de Integración Económica Centroamericana, suscrito en Managua –capital de Nicaragua- el 13 de diciembre de 1960, entró en vigencia el 4 de junio del año 1991.

En la actualidad, el sistema de integración económica centroamericana se puede entender como una región en la que existe un libre comercio en un 99% en todos los bienes agrícolas e industriales, con la excepción del café tostado y sin tostar, azúcar de caña, alcohol etílico y derivados del petróleo, asimismo los avances en materia de armonización arancelarias entre los países miembros del MCCA representa un 94% de los productos negociados según cifras del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

El bloque económico del MCCA desde sus inicios ha tenido un crecimiento económico variable, en parte a causa de la crisis económica, política, militar y ambiental (desastres naturales) que ha experimentado la región particularmente desde los años 1980 hasta la actualidad. Por esta razón, se explica que haya una desaceleración en las economías de los países que integran el MCCA, según datos de la Secretaria Económica de Integración Centroamericana (SIECA) desde el año 1996 se registra una Balanza Comercial deficitaria o negativa ubicándose para el año 2009 en US$ –2.469,8 millones.

Por otra parte, Venezuela en el año 1986 establece un Acuerdo de Alcance Parcial con la República de Nicaragua, Republica de Honduras, Republica de Guatemala, Republica El Salvador y República de Costa Rica, países miembros del MCCA, con el objetivo de otorgar preferencias arancelarias y a su vez, eliminar o disminuir gradualmente las restricciones no arancelarias, para así fortalecer y dinamizar las corrientes de comercio entre los países y coadyuvar a la consolidación del proceso de integración en América Latina.

El Acuerdo de Alcance Parcial establece que los países signatarios convienen en otorgarse sobre los gravámenes vigentes preferencias arancelarias a la importación de productos negociados, originarios y procedentes de sus respectivos territorios además de abstenerse de aplicar restricciones no arancelarias, pero la realidad es que el otorgamiento de preferencias es de tipo unilateral, es decir Venezuela otorga sobre los gravámenes vigentes preferencias arancelarias a las importaciones que realizan los países del Mercado Común Centroamericano siendo estos los únicos beneficiarios del acuerdo.

A continuación, se detalla el estudio realizado a la balanza comercial de Venezuela con relación a cada país perteneciente al bloque económico del MCCA, con la finalidad de evaluar la dinámica comercial y conocer los beneficios y limitaciones del Acuerdo de Alcance Parcial; los datos se obtuvieron del Banco de Comercio Exterior (BANCOEX) y se evalúo el año 2009 en comparación al año base 2000, dicho estudio arrojo el siguiente análisis: 

En cuanto al comercio bilateral entre Venezuela y Nicaragua, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución de un 81,51% para el año 2009, contrariamente las importaciones totales han aumentado considerablemente un 383,82% (2009), cuyo principal producto importado fue: la carne de bovino deshuesado, fresca o refrigerada con una participación porcentual del 66,32% (2009).

El comercio bilateral entre Venezuela y El Salvador, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución del 96,78% para el año 2009, en cambio las importaciones totales registraron un aumento del 577,78% (2009), cuyo principal producto importado fue: los demás medicamentos preparados con una participación porcentual del 46,17% (2009).

En relación al comercio bilateral entre Venezuela y Honduras, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución del 83,74% para el año 2009, no obstante las importaciones totales registraron un aumento del 309,09% (2009), cuyo principal producto importado fue: Paneles, planchas, baldosas, bloques y artículos similares de fibras con una participación porcentual del 72,73% (2009).

Referente al comercio bilateral entre Venezuela y Guatemala, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución del 78,78% para el año 2009, al mismo tiempo las importaciones totales han registrado una disminución del 48,62% (2009), cuyo principal producto importado fue: Cauchos técnicamente especificados para transporte con una participación porcentual del 16,07% (2009).

Por último, al comercio bilateral entre Venezuela y Costa Rica, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han disminuido un 68,41% para el año 2009, sin embargo las importaciones totales han aumentado considerablemente un 153,53% (2009), cuyo principal producto importado fue: hojas y tiras delgadas, sin soporte, simplemente laminadas de aluminio con una participación porcentual del 45,25% (2009).

En conclusión, el comercio bilateral entre Venezuela con relación a todos los países miembros del MCCA, en lo referente, a las exportaciones de bienes no tradicionales, es decir aquellos productos que se negocian en el Acuerdo de Alcance Parcial y al cual se le otorgan preferencias arancelarias, se ha observado una disminución promedio del 81,84% para el año 2009 en comparación al año base 2000 y, en lo referente, a las importaciones totales se ha observado un aumento promedio considerable del 356,05% para el año 2009 en comparación al año base 2000, con excepción del país de Guatemala cuyas importaciones totales disminuyeron un 48,62% (2009); lo cual indica que Venezuela actualmente posee una balanza comercial deficitaria o negativa con relación a estos países. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en sus indicadores estadísticos del sector externo ratifica la información previamente descrita, estableciendo que Venezuela posee una balanza comercial deficitaria con cada uno de los países que conforman el bloque económico entre los años 2007-2010, si sólo se consideran las exportaciones de bienes no tradicionales con relación a las importaciones totales.

En definitiva, Venezuela no ha aprovechado los beneficios del Acuerdo de Alcance Parcial con los países Centroamericanos, estos beneficios pueden ser: ampliar la oferta exportable que permita quebrantar el paradigma de la dependencia a un recurso natural que se traduce en crecimiento y complacencia a corto plazo, asimismo, incentivar la inversión venezolana en la región, a través del establecimiento de empresas para facilitar la movilidad de capital humano, con excepción de la “Empresa CVG ALUNASA en Costa Rica”, es importante destacar que Venezuela necesita exportar bienes de innovación y manufactura con mayor valor agregado hacia los países Centroamericanos para así contribuir al desarrollo y crecimiento económico de nuestro país; destacando que el MCCA es un mercado amplio porque su población representa un 6,5% y su territorio un 2,1% del total de América Latina, la dependencia existente a las importaciones de bienes de consumo e insumo y finalmente la cercanía geográfica con Venezuela y facilidad de ruta comercial a través del Mar Caribe.

“Para que un país pueda crecer exitosamente necesita exportar, y para exportar necesita producir e innovar, y para producir e innovar necesita educar”

  Javier González                                                                                                T.S.U. Comercio Exterior                                                                            Universidad Simón Bolívar