Category: Ensayos


En principio, para dar desarrollo a este ensayo es importante conocer que es UNASUR (conocido por su acrónimo); La Unión de Naciones Suramericanas es un organismo de ámbito regional que tiene como objetivo: construir de manera, participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en lo cultural, social, económico y político entre sus pueblos en pro del desarrollo que apuntan a estos sectores, otorgándole prioridad al diálogo político, ya que es el mejor camino hacia las integraciones regionales para eliminar desigualdad socioeconómica, tal como lo reza el artículo 2 del Tratado Constitutivo de dicho organismo. 

El propósito de estos 12 países que integran UNASUR, anclado a la integración económica por bloques de tratados y miembros que estos ya están suscritos, como por ejemplo: Mercado Común del Sur con Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela (como candidato MERCOSUR) solo por mencionar uno, incide la integración financiera a través de las políticas económicas y fiscales de los Estados Miembros para lograr el progreso y el fortalecimiento de un proceso a la cual se han suscrito para innovar, equilibrar, crecer y obtener posibilidades para el desarrollo y bienestar de la nación.

Por esta razón, la Unión de Naciones Suramericanas comenzó sus planes de integración con la construcción de la carretera interoceánica, que unirá el Perú con el Brasil pasando por Bolivia, otorgándole a Brasil una salida al Océano Pacífico y a Perú, una salida al Océano Atlántico. La construcción comenzó en septiembre de 2005, financiada en un 60% por Brasil y en un 40% por Perú. De igual forma, continuaron en este proceso, el Anillo Energético Suramericano, para que Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay sean abastecidos de gas peruano: el gas de Camisea. También se incluye el poliducto binacional, el cual se extenderá en un futuro cercano para permitir a Venezuela exportar petróleo al Lejano Oriente a través de la costa pacífica de Colombia.

Como resultado de estas actividades de integración e intercambio surge una duda mundial porque la economía suramericana se ha diferenciado de otras naciones por el bajo desarrollo y crecimiento comparadas con los mercados emergentes principales, lo que representa retos y amenazas para los países que aplican integraciones mancomunadas y bajas en lo que respecta indicadores económicos. Sin embargo, en los últimos años esta economía ha crecido, quedando demostrado en el año 2010 con 5.9% de avance y se estima que crecerá 4.2% este año, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) lo que demuestra el crecimiento económico que ha tenido América Latina a pesar de las adversidades de índole económico que existe a nivel mundial.

En cierta medida hasta cierto punto, el plano económico cubre cierto porcentaje de los objetivos de este organismo, ya que lo que se busca con la UNASUR desde el 11 de marzo del presente año, fecha en que entró en vigor el Tratado Constitutivo, es el consenso y armonía geopolítica para el desarrollo Social como protección a la seguridad Iberoamericana, la defensa, educación, ciencia, cultura, tecnología e innovación como pilar fundamental en este contexto, así como también la salud constituye un espacio de integración e incorporación de los esfuerzos y logros de los mecanismos de integración, previendo políticas comunes y actividades coordinadas entre los países de la UNASUR.

Para resumir, estos medios de unificación buscan la inclusión social y la participación ciudadana de la UNASUR, también hay que tomar en cuenta la lucha contra el narcotráfico que “es un foro de consulta, coordinación y cooperación en materia de prevención y lucha contra el problema mundial de las drogas, en concordancia con las disposiciones del  Tratado Constitutivo de UNASUR”, el tema energético y la infraestructura.

Presidentes durante la Tercera Cumbre de Jefes de Estado de la Unión de Naciones Suramericanas el 28 de Mayo de 2008.

Finalmente, la Unión de Naciones Suramericanas tiene un reto para unir a los países suramericanos al trabajo en conjunto, que unidos a los medios de unificación que ya se conocen, el objetivo es favorecer un desarrollo más equitativo, armónico e integral de América del Sur para seguir en la lucha y favorecer los tratos que se han planteado con el fin de unificar la América que todos han soñado manteniendo siempre la democracia y soberanía plena.

Richard Romero                                                                                                         T.S.U. Comercio Exterior                                                                                                        Universidad Simón Bolívar

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Antes de iniciar con la política de comercio exterior de los Estados Unidos de América es necesario definir con exactitud lo que significa “TLC”, éste significa Tratado de Libre Comercio y es un conjunto de reglas en donde dos o más países acuerdan vender y comprar productos y servicios. Todos los TLC están regidos bajo las normas establecidas por la OMC, Organización Mundial de Comercio o simplemente por mutuo acuerdo entre los países participantes.

La finalidad de un TLC es aumentar el mercado tanto de productos como de servicios entre los países que en este participen, para ello se efectúa la reducción o sencillamente la eliminación de derechos arancelarios a los productos objeto de comercialización.

Los objetivos básicos de un TLC son: la reducción significativa o la eliminación total tarifaria que posean los distintos productos objetos de comercialización entre los países participantes, un TLC ayuda a conseguir el aumento de las oportunidades de inversión y mayor seguridad a los derechos de la propiedad intelectual, propiciar una competencia justa en el mercado internacional, la fomentación de la cooperación como herramienta para la conquista de futuros modelos de integración económica.

Ahora bien, los Tratados de Libre Comercio suscritos por EE.UU en el hemisferio americano se inician el 1 de enero de 1994 cuando entra en vigencia la creación de un bloque comercial  de tipo regionalista con el entonces  presidente de México Carlos Salinas Gortari. Éste fue conocido como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, dicho bloque se encontraba constituido por Estados Unidos, Canadá y México. 

Dentro de los objetivos principales de este bloque comercial se pueden citar: la eliminación de las barreras al comercio, la facilitación del movimiento de bienes y servicios a través de los fronteras nacionales, la promoción de las condiciones para la competencia justa, el aumento de las oportunidades de inversión, proveer protección adecuada y efectiva y asegurar el cumplimiento de las leyes sobre los derechos de propiedad intelectual, crear procedimientos efectivos para la implementación y aplicación del Acuerdo para su administración conjunta y para la solución de controversias, y establecer una base para ampliar la cooperación bilateral, regional y multilateral entre los países.

Desde 1994 hasta entonces Estados Unidos ha firmado suficientes TLC con múltiples países pero en lo que respecta al continente Americano podríamos citar otros tratados de libre comercio como los siguientes:

Tratado de Libre Comercio entre  Republica Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos de América (CAFTA), es un tratado de libre comercio que busca la creación de una zona de libre comercio entre los países firmantes que son: Estados Unidos, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Las negociaciones de este tratado se iniciaron en el año 2003 para todos los países a excepción de República Dominicana, concretándose la adopción del texto para todos los países involucrados, en 2004 y entrando en vigor en distintas fechas para cada país a partir de 2006. El CAFTA es un tratado de libre comercio que al igual que otros busca las mejoras en el ámbito comercial en cuanto a las tarifas arancelarias, movimiento aduanero, origen de los productos y las reglas internas para el tráfico de mercancías de cada país miembro, con la asaduría de ser un tratado que por los aspectos relativos a producción higiénica y protección al medio ambiente y respeto a los derechos de propiedad intelectual e inversión tanto pública como privada.

En si múltiples son los tratados suscritos por parte de Estados Unidos en el continente Americano aparte de los 2 mencionados anteriormente, debemos tomar en cuenta que mucho más allá  de una suscripción dentro de bloques  económicos que conlleven la cooperación y una unión aduanera regional para el favorecimiento del proceso de comercialización entre los países del continente americano, el gobierno norteamericano ha optado desde hace más de 15 años por relacionarse bilateralmente con gran cantidad de países suramericanos mediante los TLC, por  ejemplo: el Tratado de Libre Comercio Perú-Estados Unidos firmado en abril del 2006, el TLC firmado por Chile y Estados Unidos en el  2003,  el TLC por parte de Estados Unidos con países de suramérica pertenecientes al ATPDEA, el TLC firmado por Colombia el pasado 10 de octubre del 2011, entre otros.

Es importante realizar la observación y el estudio de los TLC que durante los últimos tiempos ha venido suscribiendo los Estados Unidos en el hemisferio americano y específicamente con países suraméricanos no sea estudiado continuamente desde el punto de vista de los beneficios económicos, es necesario que como estudiantes de la materia y participantes de modelos económicos evaluemos los resultados obtenidos en los últimos tiempos con la utilización o creación de estos tratados.

Como venezolano y como suramericano surge la necesidad de expresar la preocupación que invade a mi persona ya que si bien un tratado de libre comercio amerita a las partes firmantes mayor facilidad del intercambio comercial, reducción o desaparición de tarifas arancelarias en los diferentes productos objetos de comercialización, incrementación de la inversión en los distintos países, protección de la propiedad intelectual, entre otros beneficios, también puede producir a cualquiera de las partes perdidas graves, en el caso de suramérica podemos notar con claridad que en su gran mayoría a los países  no le es conveniente el uso de los TLC ya que para los países subdesarrollados la expresión “libre comercio” se resume en: quebrantamiento del aparato productivo, bajos salarios, gran tasa de desempleo, entre otros. Sin embargo la solución no debe ser la no negociación ni la no suscripción en diferentes tratados ya que como todos sabemos Estados Unidos es un país económicamente independiente y por ello podríamos beneficiarnos todos los países del continente americano, es decir, podemos ver a esta gran potencia como aquella nación impulsora de las economías que lo rodean. Por ello, la solución podría estar en la negociación paritaria entre naciones, causando una inclusión de todos los sectores productivos de todos los países remitentes en los diferentes tratados, en el apoyo de ambos suscriptores en el ámbito de la productividad cuando se refieran a tratados bilaterales, en la incrementación de la inversión y producción empleo en los países más necesitados, entre otros.

Es por este motivo que se necesita en primer lugar antes de realizar TLC entre diferentes naciones, estudiar objetivamente las capacidades y oportunidades que se tienen como nación a nivel individual, para de esta manera poder observar cuáles son nuestras carencias y principales necesidades económicas y así poder comenzar a solventar nuestras debilidades y posteriormente  en segundo lugar evaluar las capacidades que tenemos para ayudar o cooperar a través de un tratado comercial a otro país, sin embargo este proceso de evaluación debe ser transparente ya que no es lo más honrado aprovecharnos como nación de los recursos que posea otra ya sean financieros, sociales o culturales.

 

Félix Odremán                                                                                                     T.S.U. Administración Aduanera                                                                                            Universidad Simón Bolívar

Perspectivas del ALBA

El  ALBA, ¿Una alternativa positiva y eficiente para los países que la conforman?, la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), es una propuesta de integración regional que surge el 14 de Diciembre de 2001 en la Isla de Margarita, liderizada principalmente por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, y a la cual con el pasar de los años se han unido países como: Cuba, Bolivia, Nicaragua, Mancomunidad de Dominica, Honduras, San Vicente y las Granadinas, Ecuador y Antigua y Barbuda.

Ésta integración regional, se sustenta en principios de reciprocidad, transferencia tecnológica y busca el aprovechamiento de las ventajas con las que cuenta cada país y que pueda ofrecer, es importante señalar que a lo largo del surgimiento de ésta alianza se ha creado un banco intrarregional; el Banco del Alba, el cual se enfoca en sustentar aquellos proyectos grannacionales planteados por los diversos países que conforman ésta alianza, dando convenios crediticios a los países financiando las áreas económicas productivas y las áreas sociales. Ésta propuesta de integración desea alcanzar un equilibrio racional de los recursos basándose en una economía socialista.

Destacando ciertas características importantes con las que cuenta el ALBA tenemos que; Venezuela, y Ecuador, son considerados países petroleros, además Venezuela y Bolivia son grandes productoras de gas, y por otra parte cuentan con riquezas minerales como: hierro, bauxita, níquel.

El ALBA en los países ha logrado iniciar diversos proyectos denominado por éstos como “grannacionales”, los cuales están sujetos o actúan con una línea de acción política común, tienen una visión social y política dirigida a un mismo enfoque, existen diversos proyectos que buscan fomentar el desarrollo en diversas áreas, de acuerdo a las necesidades de cada uno de los países que conforman el ALBA. Entre los principales proyectos grannacionales a destacar tenemos:

Proyectos ALBA-alimentación, en cual persigue la creación de un banco de alimentos con el cual se pueda garantizar el abastecimiento de estos en cantidad y calidad suficientes para proveer a los países que conformar ésta integración.

Otros proyectos importante en resaltar son aquellos destinados al área de transporte, donde se asocien rutas y equipos que abarquen áreas como Managua – La Paz – Quito- La Habana – Puerto Príncipe, además de habilitar rutas para la comunicación fluvial entre los países del Sur.

Para la materialización de estos y otros proyectos que se ha propuesto alcanzar en ALBA, los países que conforman ésta integración deberán identificar las ramas de producción mediante las cuales puedan avanzar y ser competitivos para igualar los niveles de desarrollo económico y así lograr el financiamiento necesario para la ejecución de todos y cada uno de los proyectos a futuro.

En un ámbito económico al analizar las balanzas comerciales  según datos estadísticos obtenidos en la página oficial de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), se debe destacar específicamente en el caso de Venezuela-Alba; es decir el intercambio comercial que existe entre éste país con relación a los demás, que en un período de estudio de 5 años, (2006-2010), son diversos los productos exportados e importados; destacándose entre las principales exportaciones no petroleras por parte de Venezuela, la industria alimenticia, material eléctrico, material de transporte, materias textiles, piedra, cerámica, yeso, vidrio, productos minerales, y químicos.

De acuerdo a datos obtenidos en la página oficial del ALBA, específicamente, en el caso de Venezuela, las exportaciones no petroleras hacia los diversos países integrantes de ésta integración regional han disminuido en un 85,08% para el año 2010 en comparación con el año 2006. Y en cuanto a las importaciones totales tenemos que aumentaron en un 135,68% para el año 2010 en comparación con el año 2006, lo que se traduce a que Venezuela con el pasar de los años ha dejado decaer la cantidad de sus exportaciones no petroleras, situación que pone en riesgo la producción nacional del país y frena el nivel de competitividad con relación a otros países. Es debido a ésta situación que en una integración regional debe buscarse el bienestar común de todos los países que la integran, y deben promoverse aquellos bienes y servicios que resulten más  beneficiosos para subsanar las necesidades económicas que se susciten.

En el caso de los países que integran el ALBA, estos países buscan  mejoras a nivel social, mediante la diversa gama de proyectos grannacionales propuestos, pero además es importante resaltar que es fundamental alcanzar un desarrollo que sea sostenible y esto podrá lograrse promoviendo cada uno de los países las exportaciones de nuevos productos con mejoras de calidad que puedan generar competitividad, y a su vez incentivar la producción nacional de ciertos productos para suplantar grandes cantidades de importaciones que pudieran de alguna manera acarrear deudas a los países.

VII Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, 2009.

En conclusión en una forma de integración para llegar a un desarrollo social y económico todos los países deben trabajar en una línea de acción conjunta, y buscar aquellas fortalezas que tengan para ser competitivos y lograr con el cumplimiento de aquellos proyectos beneficios igualitarios para todos los países integrantes.

 

Edrid Aponte                                                                                                                                  T.S.U. Comercio Exterior                                                                                                                 Universidad Simón Bolívar

La unificación regional, ha sido el punto clave para países latinoamericanos que necesitan independizarse de las potencias comerciales (Estados Unidos, Europa), quienes a pesar de la deformación que suscita su economía, se han logrado mantener durante años.  

Para lograr una integración regional, se necesita la constante supervisión, evaluación y control de las políticas y normas técnicas derivadas de los esquemas de integración, con el fin de tener un orden al momento de  llevar acabo cada uno de los objetivos formulados y acordados entre las partes.

Las posibles controversias que una integración económica presenta, depende de los paradigmas de interacción: En primer lugar aquel Estado que desea negociar justamente y mantiene el hábito de pensar en la relación ganar-ganar, orientado a satisfacer tantos las necesidades de su nación, como la de su copartícipe.

En segundo lugar aquel Estado que sólo se encarga de velar sus intereses e ignora la necesidad y/o situación de su homólogo, un negociante ganar-perder; y finalmente aquel que por querer ser agradable y crear empatía, despilfarra lo que genera, se enfoca en lo que no es prioritario y termina dejándose guiar por el hábito perder-perder, he ahí cuando ocurre la eventual denuncia en los acuerdos de integración. Aunado a esto, el tema de las ideologías también incide, tanto o más que las políticas comerciales, y es una de las primeras causas de la disolución.

Ahora bien, las desgravaciones arancelarias han originado un gran alcance para la libre circulación de bienes y servicios, como es el Acuerdo de Complementación Económica Chile-Venezuela vigente desde el 1 de julio del año 1993, negociado bajo el contexto de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).

Dicha integración se encuentra destinada a la reducción arancelaria de productos mutuamente acordados y posiblemente modificados entre los consignatarios, facilitando el intercambio comercial entre Chile y Venezuela.

El reto que toma cada Estado al adherirse al Acuerdo de Complementación Económica se enfoca básicamente en el cumplimiento de las pautas exigidas por los miembros: salvaguardar el mercado nacional, abastecer las necesidades de la nación, manteniendo reciprocidad y transparencia entre las partes al momento del intercambio comercial, sin generar desequilibrios en la balanza de pagos, además de promover nuevas ideas para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), fomentando las inversiones.

Si bien es cierto, que la integración regional es originada con el fin de fortalecer lazos social, político y económico entre los países, también lo es el hecho de que pueden generar las siguientes amenazas:

  • Déficit en la balanza comercial, por la deficiente distribución del capital, y la falta de organización de los porcentajes arancelarios pautados.
  • En caso que la balanza de pagos de cualquiera de los signatarios se encuentre desestabilizada, se le atribuirá un plazo de hasta 1 año, para que adopten las medidas necesarias.
  • Prácticas desleales en el comercio, como dumping, sin embargo, se acepta que el Estado afectado pueda imponer derechos antidumping, compensatorios o sobretasas ad-valorem.

El Acuerdo presenta una serie de porcentajes arancelarios para determinados productos desde el año 1993 hasta el año 1999, posterior  a esto, se incluyeron otros productos que difieren en los años de reducción arancelaria y serán a partir de 1999 hasta el año en que queden libres de aranceles.

Igualmente, esta forma de integración regional impacta rigurosamente en la economía de los países que la suscriben, no sólo por el desequilibrio comercial que puedan tener, sino por el establecimiento de normas ambiguas que puedan surgir, es decir, la doble interpretación que pueda tener unas de las reglas, y sí esto sucede, el mismo, crea una desviación del comercio en lo que se desea hacer, lo que se quiere lograr, e incluso a quienes debe beneficiar. Por otro lado,  la diferencia de porcentajes preferenciales, que cada una de los Estados negocia para la reducción arancelaria, también crea inestabilidad, es decir,  debería haber simetría en las atribuciones que en este caso Chile le otorga a Venezuela y viceversa.

Según lo establecido en el Acuerdo de Complementación Económica Chile – Venezuela. ACE No 23, Chile dispone ante Venezuela reducciones acorde con el porcentaje arancelario que el producto posee, mientras que Venezuela dispone ante Chile reducciones por encima de la media de lo que realmente vale el producto a importar, suprimiendo el valor del producto nacional y obsequiándolo al país socio (Chile), quien ciertamente recibe mayor beneficio.

En definitiva, una forma real de integración regional, se mantendrá en el tiempo, sólo cuando los países miembros tomen la iniciativa de dialogar cada una de sus necesidades y juntos puedan combinar y establecer objetivos concretos.

 

Glojuri Rodríguez                                                                                                 T.S.U. Comercio Exterior                                                                                                           Universidad Simón Bolívar

Países miembros del Tratado: Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua.

Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador y Nicaragua en la década de los años sesenta decidieron unificar sus economías e impulsar de forma conjunta el desarrollo de Centroamérica para así mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, es por ello que se creó el Mercado Común Centroamericano (MCCA) a través del Tratado General de Integración Económica Centroamericana, suscrito en Managua –capital de Nicaragua- el 13 de diciembre de 1960, entró en vigencia el 4 de junio del año 1991.

En la actualidad, el sistema de integración económica centroamericana se puede entender como una región en la que existe un libre comercio en un 99% en todos los bienes agrícolas e industriales, con la excepción del café tostado y sin tostar, azúcar de caña, alcohol etílico y derivados del petróleo, asimismo los avances en materia de armonización arancelarias entre los países miembros del MCCA representa un 94% de los productos negociados según cifras del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

El bloque económico del MCCA desde sus inicios ha tenido un crecimiento económico variable, en parte a causa de la crisis económica, política, militar y ambiental (desastres naturales) que ha experimentado la región particularmente desde los años 1980 hasta la actualidad. Por esta razón, se explica que haya una desaceleración en las economías de los países que integran el MCCA, según datos de la Secretaria Económica de Integración Centroamericana (SIECA) desde el año 1996 se registra una Balanza Comercial deficitaria o negativa ubicándose para el año 2009 en US$ –2.469,8 millones.

Por otra parte, Venezuela en el año 1986 establece un Acuerdo de Alcance Parcial con la República de Nicaragua, Republica de Honduras, Republica de Guatemala, Republica El Salvador y República de Costa Rica, países miembros del MCCA, con el objetivo de otorgar preferencias arancelarias y a su vez, eliminar o disminuir gradualmente las restricciones no arancelarias, para así fortalecer y dinamizar las corrientes de comercio entre los países y coadyuvar a la consolidación del proceso de integración en América Latina.

El Acuerdo de Alcance Parcial establece que los países signatarios convienen en otorgarse sobre los gravámenes vigentes preferencias arancelarias a la importación de productos negociados, originarios y procedentes de sus respectivos territorios además de abstenerse de aplicar restricciones no arancelarias, pero la realidad es que el otorgamiento de preferencias es de tipo unilateral, es decir Venezuela otorga sobre los gravámenes vigentes preferencias arancelarias a las importaciones que realizan los países del Mercado Común Centroamericano siendo estos los únicos beneficiarios del acuerdo.

A continuación, se detalla el estudio realizado a la balanza comercial de Venezuela con relación a cada país perteneciente al bloque económico del MCCA, con la finalidad de evaluar la dinámica comercial y conocer los beneficios y limitaciones del Acuerdo de Alcance Parcial; los datos se obtuvieron del Banco de Comercio Exterior (BANCOEX) y se evalúo el año 2009 en comparación al año base 2000, dicho estudio arrojo el siguiente análisis: 

En cuanto al comercio bilateral entre Venezuela y Nicaragua, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución de un 81,51% para el año 2009, contrariamente las importaciones totales han aumentado considerablemente un 383,82% (2009), cuyo principal producto importado fue: la carne de bovino deshuesado, fresca o refrigerada con una participación porcentual del 66,32% (2009).

El comercio bilateral entre Venezuela y El Salvador, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución del 96,78% para el año 2009, en cambio las importaciones totales registraron un aumento del 577,78% (2009), cuyo principal producto importado fue: los demás medicamentos preparados con una participación porcentual del 46,17% (2009).

En relación al comercio bilateral entre Venezuela y Honduras, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución del 83,74% para el año 2009, no obstante las importaciones totales registraron un aumento del 309,09% (2009), cuyo principal producto importado fue: Paneles, planchas, baldosas, bloques y artículos similares de fibras con una participación porcentual del 72,73% (2009).

Referente al comercio bilateral entre Venezuela y Guatemala, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han registrado una disminución del 78,78% para el año 2009, al mismo tiempo las importaciones totales han registrado una disminución del 48,62% (2009), cuyo principal producto importado fue: Cauchos técnicamente especificados para transporte con una participación porcentual del 16,07% (2009).

Por último, al comercio bilateral entre Venezuela y Costa Rica, se determino que las exportaciones de bienes no tradicionales han disminuido un 68,41% para el año 2009, sin embargo las importaciones totales han aumentado considerablemente un 153,53% (2009), cuyo principal producto importado fue: hojas y tiras delgadas, sin soporte, simplemente laminadas de aluminio con una participación porcentual del 45,25% (2009).

En conclusión, el comercio bilateral entre Venezuela con relación a todos los países miembros del MCCA, en lo referente, a las exportaciones de bienes no tradicionales, es decir aquellos productos que se negocian en el Acuerdo de Alcance Parcial y al cual se le otorgan preferencias arancelarias, se ha observado una disminución promedio del 81,84% para el año 2009 en comparación al año base 2000 y, en lo referente, a las importaciones totales se ha observado un aumento promedio considerable del 356,05% para el año 2009 en comparación al año base 2000, con excepción del país de Guatemala cuyas importaciones totales disminuyeron un 48,62% (2009); lo cual indica que Venezuela actualmente posee una balanza comercial deficitaria o negativa con relación a estos países. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en sus indicadores estadísticos del sector externo ratifica la información previamente descrita, estableciendo que Venezuela posee una balanza comercial deficitaria con cada uno de los países que conforman el bloque económico entre los años 2007-2010, si sólo se consideran las exportaciones de bienes no tradicionales con relación a las importaciones totales.

En definitiva, Venezuela no ha aprovechado los beneficios del Acuerdo de Alcance Parcial con los países Centroamericanos, estos beneficios pueden ser: ampliar la oferta exportable que permita quebrantar el paradigma de la dependencia a un recurso natural que se traduce en crecimiento y complacencia a corto plazo, asimismo, incentivar la inversión venezolana en la región, a través del establecimiento de empresas para facilitar la movilidad de capital humano, con excepción de la “Empresa CVG ALUNASA en Costa Rica”, es importante destacar que Venezuela necesita exportar bienes de innovación y manufactura con mayor valor agregado hacia los países Centroamericanos para así contribuir al desarrollo y crecimiento económico de nuestro país; destacando que el MCCA es un mercado amplio porque su población representa un 6,5% y su territorio un 2,1% del total de América Latina, la dependencia existente a las importaciones de bienes de consumo e insumo y finalmente la cercanía geográfica con Venezuela y facilidad de ruta comercial a través del Mar Caribe.

“Para que un país pueda crecer exitosamente necesita exportar, y para exportar necesita producir e innovar, y para producir e innovar necesita educar”

  Javier González                                                                                                T.S.U. Comercio Exterior                                                                            Universidad Simón Bolívar